El tiempo...
Una vez celebrado el encuentro que nos reunió en torno a la lectura del libro de Dino Buzzati, "El desierto de los tártaros", se puede decir que el tiempo y su paso inexorable fue el punto de reflexión común, así como la manera en que decidimos pasarlo. Aquí dejamos algunos párrafos significativos:
"Todos mas o menos, nos obstinamos en esperar. Pero es un absurdo, basta con pensarlo un poco (y señalaba con una mano hacía el norte). De ese lado nunca podrá venir una guerra."
"Todos mas o menos, nos obstinamos en esperar. Pero es un absurdo, basta con pensarlo un poco (y señalaba con una mano hacía el norte). De ese lado nunca podrá venir una guerra."
"Habían pasado cuatro años desde entonces, una respetable fracción de vida, y nada, absolutamente nada, había sucedido para justificar tantas esperanzas."
"Allá arriba había transcurrido su existencia segregada del mundo, por esperar al enemigo se había atormentado más de treinta años, y ahora que los extranjeros llegaban, ahora lo expulsaban..."
"El sol estaba ya en su camino descendente, aunque le quedaba bastante trayecto por hace, los dos soldados del pescante charlaban tranquilos, indiferentes a quedarse o partir. Habían tomado la vida como se presentaba, sin angustiarse con absurdas ideas."
Otro aspecto aportado sobre la lectura es la moraleja que se deduce de esta historia en cuento a la continúa espera de "la llegada de los bárbaros". Expectativa incierta pero que, al menos en el libro, aplaza y demora toda una vida. Para ilustrarlo, en este enlace podemos escuchar la lectura que José María Pou hace del poema escrito por Constantino Cavafis titulado:
"Esperando a los bárbaros".
Nos despedimos con este pequeño párrafo y su reseña:
“Seguía leyendo algunos tebeos,
pero más los libros que me llenaban el cráneo y me ensanchaban la frente.
Leerlos se parecía a adentrarse en el mar con la barca, la nariz era la proa,
las líneas, las olas. Iba despacio a golpes de remo, ciertas palabras que no entendía las dejaba correr,
sin rebuscar en el diccionario. En espera de entenderlas por mi cuenta,
definírmelas a través de otras ocasiones, a fuerza de toparme con ellas.”
Erri de Luca
Los peces no cierran
los ojos
Editorial Seix Barral
2012
